La
igualdad y la diferencia es sobre los primeros conceptos que me
gustaría reflexionar. Durante la exposición ha surgido la idea de
que todos somos iguales, pero a la vez diferentes. Respecto a la
escuela, tenemos igualdad de derechos, pero hemos de prestar atención
a las diferencias de cada alumno para que ese derecho de igualdad se
lleve a cabo en su totalidad. Todos los niños, y en realidad los
adultos también, necesitamos sentir que existe igualdad de
oportunidades, pero que a la vez se contemplan todas las cuestiones
que nos diferencian de los demás.
El
lenguaje crea una realidad y, por tanto, hemos de saber lo que
queremos expresar y cómo. La coherencia entre lo que pensamos y
expresamos ha de verse en el lenguaje y es importante que cambiemos
ciertas expresiones e ideas ancladas para poder cambiar la realidad
de nuestras aulas.
Otra
de las ideas sobre las que quería reflexionar y a la que hemos
dedicado bastante tiempo en clase son las normas de equipo. Estas han
de ser normas consensuadas. Este consenso se debe producir entre los
alumnos y la maestra, no ha de ser una lista de normas que la maestra
presenta y los alumnos admiten (ya que de esta manera los alumnos no
se sienten verdaderos responsables de lo que ocurra). Esto puede
hacerse de varias formas, una de ellas es: que cada equipo proponga
dos o tres normas tras ciertas preguntas que realiza la profe (por
ejemplo: ¿qué tiene que ocurrir para que funcionemos bien en
equipo?). Lo ideal es que las normas estén visibles para el equipo
constantemente (pegadas en la mesa, ventana más cercana…), al
igual que las consecuencias de no cumplimiento, que también han de
ser consensuadas, no pueden ir dirigidas al daño moral. Me parece
interesante señalar que las consecuencias al no cumplimiento no son
castigos que la profe impone, sino consecuencias que entre todos han
decidido y que, por tanto, fomentan la autoeficacia, ya que los niños
son conscientes de que han realizado una acción a la que ellos
mismos pusieron una consecuencia de no cumplimiento, no depende de
que la profe se entere o no de que no he hecho o he hecho algo, si no
que yo sé lo que ha ocurrido y qué consecuencias tiene.
En
cuanto a la actividad que han propuesto, está repartida en cinco
sesiones. A lo largo de las cinco sesiones, utilizan varias técnicas
cooperativas. Es interesante que al utilizar las técnicas seamos
coherentes entre lo que pensamos y lo que hacemos. Es decir,
cualquier actividad o técnica cooperativa consiste en que todos
puedan y tengan la oportunidad de participar. Por eso, en mi opinión,
ciertas dinámicas propuestas como el juego de elegir animales,
podría dar lugar a la exclusión de algunos alumnos.
La
evaluación que proponen es continua, es decir, se valorarán todas
las actividades y un examen individual. Es necesario que fijemos unos
criterios de evaluación para poder describir con exactitud cuánto y
cómo queremos valorar las distintas actividades.
Desde
mi punto de vista, tras todas las actividades propuestas y teniendo
en cuenta que la observación es una técnica de evaluación y
calificación, quizá la calificación del examen ha de tener menos
importancia, alejándonos del aprendizaje propedeútico y
acercándonos a valorar el camino que cada alumno recorre para lograr
sus objetivos de aprendizaje.
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